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domingo, 2 de septiembre de 2012

El lobo que alimentes

Introducción

Estimados lectores atentos:

A continuación compartimos una entrada para que reflexionemos sobre nuestro papel en el cuidado de nuestra salud emocional e higiene mental. 

Al practicar Mindfulness, estamos  necesariamente tomando  un papel protagónico en el cuidado de nuestra salud. Por tal es que hoy compartimos este antiguo cuento originario.




Estar atento momento a momento, sobre nuestros pensamientos, emociones y otros estados impermanentes nos brinda una posibilidad real de gestionar mejor todos estos contenidos y disminuir el sufrimiento mediante un proceso de aceptación genuina.

Cuidar atentamente nuestras semillas de consciencia, a corto plazo aumentarán nuestro bienestar facilitándonos un mejor lazo amistoso con nosotros mismos, y mayor apertura y aceptación cuando nos relacionemos con otras personas bajo la vigilancia de una  "mente de principiante".



El Lobo que alimentes


En una ocasión, mi abuelo tuvo conmigo una charla acerca de la vida..
Mi abuelo me dijo:


"una gran pelea está ocurriendo en mi interior y es entre dos lobos.
Uno de los lobos representa la maldad, el
temor, la ira, la envidia, el dolor, el rencor, la
avaricia, la arrogancia, la culpa, el
resentimiento, la inferioridad, la mentira, el
orgullo, la competencia, la superioridad y la
egolatría.

El otro la bondad, la alegría, la paz, el amor,
la esperanza, la serenidad, la humildad, la dulzura,
la generosidad, la benevolencia, la amistad,
la empatía, la verdad, la compasión y la fe.
Esta misma pelea ocurrirá dentro de ti,
y dentro de todos los seres de la tierra.

Lo pensé por un minuto y le pregunté a mi abuelo
Abuelo, dime:
“¿Cuál de los lobos ganará?".
Y mi abuelo respondió:
SIMPLEMENTE
EL QUE ALIMENTES…

martes, 28 de agosto de 2012

Están dentro de tí - Poesía de Omar Jayam



La poesía pertenece a Omar Jayam. Astrónomo y matemático Persa del siglo X d.c.Su cosmovisión comparte terreno con la visión "plenamente atenta" que se desarrolla al transitar la práctica de Mindfulness. Ustedes, atentos lectores, siguiendo la pesquisa de publicaciones anteriores pudieron percartarse de que el Mindfulness es una práctica milenaria y a su vez, su patromonio esencial de sabiduría, atesora joyas de conocimiento a los que todos los humanos sabios han podido descubrir por si mismo.

Mindfulness es despertar a nuestra sabiduría interior y estar plenamente en paz con nosotros mismos, en este vasto universo interdependientemente conectado.




Poesía de Omar Jayam: ESTAN DENTRO DE TI


Para el hombre sabio el Bien y el Mal,
La alegría y o la tristeza son iguales
Y todo lo que comenzó
Debe finalmente acabar.
Goza con la alegría que llega!
Olvida la pena que se va!

No anheles vivir lo que aún no ha sucedido.
Ni amargues tu corazón
Pensando en el día por nacer.

Tampoco vivas lamentado el dia que se fue.
No tortures tu vida con temores,
Ni con falsas quimeras,
¡De los fantasmas del pasadoy del miedo
Al porvenir, liberate y serás feliz!

Entre duda y certeza, sólo hay un paso.
Entre creer y no creer, hay tan solo un paso.
Entre odiar y amar, hay sólo un paso.
Disfruta, canta, baila,
Entre vida y muerte
hay tan sólo un paso

Más allá de los confines de la tierra,
Más allás de donde empieza el dia
Y la noche termina,
Más allá de donde se divorcian
Horizonte e infinito,
Más allá del límite del tiempo,
Buscaba frenético el cielo y el infierno,
No los pude hallar, fue entonces que
una voz celeste susurró:



“El cielo y el infierno, están dentro de ti”

viernes, 24 de agosto de 2012

No sigas al rebaño

Primer parte del relato

"Cuenta la leyenda -le decía un sabio maestro a su joven discípulo- que al atacar un rebaño, una tigresa dio a luz y falleció segundos después.

El cachorro -prosiguió el maestro- creció entre las ovejas y llegó él mismo a tomarse por una oveja. Se esforzaba por comer hierba, la cual no le gustaba mucho, y por balar lo cual le resultaba casi imposible.


Cuando un chacal se acercaba al rebaño, el joven tigre imitando al resto de las ovejas de los corderos huía aterrado.
El tigre, era apacible, pastaba y balaba, ignorando su verdadera naturaleza.

Así fue que transcurrieron varios años -dijo el maestro, mientras su joven discípulo lo miraba con mucha atención."

Comentario:

La necesidad de afirmar nuestra propia personalidad en detrimento de la esencia es, sin dudas, uno de los principales obstáculos para alcanzar la paz interior.

Segunda parte del relato

Un día, el tigre surgió en lo alto de un peñasco que dominaba una llanura. Todos los corderos huyeron, y el tigrecito con ellos. El tigre, persiguió al rebaño y atrapó al tigrecito por la piel del cuello. Y le preguntó muy intrigado:

-¿Porqué te comportas como un cordero si eres un tigre?

Pero el tigre-oveja, sólo balaba asustado.

El tigre adulto, se llevó al pequeño tigre con él mientras temblaba del miedo a ser devorado. Luego de andar un poco, llegaron a la orilla de un río. Entonces, sentó al tigrecito junto a él de modo que ambos podía reflejarse en el espejo del río.

- ¿Ves? eres un tigre como yo. Entiéndelo.

Pero el joven tigre todavía no creía  ser un tigre.

A tal punto, que cuando el tigre adulto le dio un pedazo de carne, el tigrecito se negó con cara de asco a probar bocado.

- PRUEBALO - rugió ferozmente el tigre (el joven discípulo se asustó cuando su maestro con dureza gritó "pruébalo!").

Asustado y sin dejar de balar como oveja, el tigrecito probó un pedazo de carne. En ese momento, la carne cruda desató los instintos de tigre, que el tigre-oveja tenía dentro de su naturaleza animal. Así el tigrecito comprendió quién era y luego, ambos tigres se alejaron.

Conclusión

En nuestra vida cotidiana estamos tan identificados con las máscaras de la personalidad, la que utilizamos para ocultar y velar nuestra propia esencia, terminando así, desconociendo nuestra verdadera naturaleza.Para ser uno mismo, sin embargo se requiere mucho más valor que el que se requiere para ser parte de un rebaño. Es más difícil convertirse en lo que uno nunca ha dejado de ser.




Para ello, es que es necesario descubrir  los distintos niveles de uno mismo y poder, así, discernir qué es lo real y qué es lo adquirido, qué es lo real y qué es lo aparente.

Muchas veces por complacer a los demás, terminamos siendo parte de un rebaño que nos despersonaliza, nos quita autenticidad y nos conduce a un espiral sin fin de sufrimiento y desengaño. Dado que eso, no podremos sostenerlo por mucho tiempo.

Nuestra verdadera naturaleza, siempre pujará por salir y expresarse como flores en primavera.





Extracto de sabiduría: Ajahn Chah

"Nuestra vida es un conjunto de elementos. Usamos convenciones para describir cosas, pero nos apegamos a las convenciones y las tomamos por algo real. Por ejemplo, las personas y las cosas tienen nombres propios. Podríamos retornar a los co
mienzos, antes de que las personas y las cosas recibieran un nombre y llamar a los hombres "mujeres" y a las mujeres "hombres", ¿cuál sería la diferencia? Pero nos aferramos a los nombres y a los conceptos, y así tenemos la guerra de los sexos y otras guerras también. La meditación es para ver a través de todo esto. Sólo así podemos alcanzar lo incondicionado y estar en paz, no en guerra."



Ajahn Chah.

lunes, 14 de mayo de 2012

"El piloto automático" por Jon Kabat Zinn


La naturaleza no hace nada en vano.

-Aristóteles
En el libro "La Práctica de la Atención Plena"  Jon Kabat-Zinn en relación al "piloto automático escribió:

"Prestamos atención de un modo tan selectivo y fortuito que no solemos ver lo que se halla delante mismo de nosotros ni escuchar los sonidos que, con toda seguridad, nos transmite ahora mismo el aire.  Y lo mismo ocurre, sin advertirlo siquiera, con el resto de los sentidos."

- Jon Kabat-Zinn





Comentarios desde Mindfulness Pilar

En esta vida, a diario nos enfrentamos a distintos tipos de "estados de incertidumbre". Incertidumbre si llegaremos o no a fin de mes, incertidumbre por no saber si la persona que nos gusta nos ama o nos está manipulando, incertidumbre si me enfermaré o no de la misma enfermedad que se llevó a algún antepasado, etc.

La vida, diariamente,  nos tienta a confrontar los distintos "estados de incertidumbre". Para ello, utilizamos muchas de las herramientas de supervivencia que hemos ido asimilando durante nuestra biografía, desde los primeros días de vida. Ciertamente, el cerebro tomó condicionamientos para sobrevivir y evolucionar; pero cuando estos patrones caducan, se necesita hacer un cambio.

Muchas veces, aprendemos cosas que por mucho tiempo nos resultaron funcionales; pero frente a nuevas experiencias, resolver las cosas siempre de la misma manera, ya no se presenta más como una solución. Así, torpe e ingenuamente, desperdiciamos nuestra energía, sin advertir que nuestros recursos, nos quedan cortos para una realidad que se hace, día a día, más compleja. Por eso, las más de las veces, caemos en la trampa de nuestros condicionamientos y nos anestesiamos con pensamientos y rumiación mental.

Mindfulness es re-educar la mente

Insisto, en que la vida, las muchas de las veces, intenta  seducirnos -a nosotros, temerosos mortales- a luchar y defendernos de la incertidumbre. En otras palabras, los automatismos mentales, en forma "Quijotezca", nos hacen luchar contra molinos de viento. Pero es para evitar esa escena dramática, que muchos de nosotros empezamos a sentirnos más plenos, al haber descubrierto que manteniendo una atención plena (Mindfulness); la  lucha contra la incertidumbre cesa. Cuando este momento sucede, también, abrimos un espacio a que se de lugar un proceso de "Aceptación Plena". Durante este proceso, comprendemos también que resulta menos doloroso y más sabio, aceptar las cosas como son, con consciencia y atención  plena. En definitiva, la aceptación plena, es aliada de la salud y el equilibrio biológico, psicológico, social y espiritual.


Ver es creer, pero sentir es estar seguro.

Johm Ray
De este fruto recolectado por la práctica diligente de Mindfulness (Atención Plena), saborearemos una certeza.
Esta certeza, es la posibilidad de abrir una puerta a nuestros sentidos. A volver a habitar nuestro cuerpo-mente-espíritu en una forma más plena y satisfactoria, con total aceptación, momento a momento, sin juzgar ni reaccionar.Mindfulness es -entre otras cosas- una vía certera para desactivar "el piloto automático" y  "volver a nuestros sentidos"

domingo, 13 de mayo de 2012

Nueva etiqueta: "Piloto Automático"

Saludos a los lectores de Mindfulness Pilar:

Con la aspiración de responder a las preguntas y sugerencias de aquellas personas más allegadas a Mindfulness Pilar,  creamos una nueva etiqueta en nuestro blog. El objetivo de la nueva etiqueta es dar convergencia a todas las entradas que contengan información a fin con los automatismos y condicionamientos cognitivos-cerebrales.

Los automatismos o condicionamientos nos alienan, y nos mantienen en una condición no fluída que dificulta la conexión con el momento presente. Pero si observamos y desbloqueamos automatismos, nos estaremos sumergiendo en una experiencia  de conexión directa con el momento presente, facilitándose así, el potencial desarrollo de una atención plena totalizadora, momento a momento y sin juzgar
No obstante, lo cierto es que los condicionamientos no son solo cerebrales o cognitivos, y los mismos no siempre están a la vista. Pero esta decodificación (para una posterior liberación), puede ser acertiva  mediante el cultivo de una presencia mental plena y abierta, momento a momento y sin reaccionar.

Aspiramos también, a que la información recopilada en este blog y las próximas entradas creadas; sean para beneficio de todos los seres sintientes.
A su vez, aprovechamos  a compartir una fábula enviada por uno de los practicantes de Mindfulness, en Mindfulness Pilar, luego de un movilizante encuentro en el que se trató el tema del "Piloto automático".



"La mente universal es como un gran océano.
Su superficie es ondulada y alterada por las olas.
Pero en su profundidad, permanece inmóvil."


- Budha
La fábula de los monos y los plátanos

Un grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un  montón de plátanos.

Cuando uno de los monos subía la escalera para agarrar los plátanos los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que se quedaban en el suelo.

Pasado algún tiempo, los monos aprendieron la relación entre la escalera y el agua, de modo que cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo molían a palos.

Después de haberse repetido varias veces la experiencia, ningún mono osaba subir la escalera, a pesar de la tentación de los plátanos.

Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos por otro nuevo.

Lo primero que hizo el mono novato nada más ver los plátanos fue subir la escalera. Los otros, rápidamente, le bajaron y le pegaron antes de que saliera el agua fría sobre ellos.

Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo nunca más subió por la escalera.

Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo con el que entró en su lugar.

El primer sustituido participó con especial entusiasmo en la paliza al nuevo.

Un tercero fue cambiado, y se repitió el suceso.

El cuarto, y finalmente el quinto de los monos originales fueron sustituidos también por otros nuevos.

Los científicos se quedaron con un grupo de cinco monos que, a pesar de no haber recibido nunca una ducha de agua fría, continuaban golpeando a aquél que intentaba llegar hasta los plátanos.

Si fuera posible preguntar a alguno de ellos por qué pegaban con tanto ímpetu al que subía a por los plátanos, con certeza ésta sería la respuesta:

"No lo sé. Aquí, las cosas siempre se han hecho así"



jueves, 3 de mayo de 2012

Volver a nuestros sentidos

Mindfulness nos permite
volver a nacer
"Ese día solo llegará si despertamos y si, trascendiendo las limitaciones de nuestra mente, restablecemos contacto con nuestros sentidos y cultivamos las capacidades, que lamentablemente damos por sentadas, de nuestra mente y de nuestro corazón.


Ese día sólo llegará si reconocemos las cadenas del condicionamiento automático, especialmente del condicionamiento emocional, y nos despojamos de nuestra imagen en el espejo y de la idea que tenemos de nosotros mismos.
Cuando realmente percibimos, vemos y escuchamos; nuestras cadenas se diluyen, respectivamente, en la percepción, en la visión y en la audición, momento en el cual recuperamos nuestra belleza original, nos damos alborozados la bienvenida al REGRESAR a casa y volvemos a amar al extraño que fuimos y que jamás hemos dejado de ser"


Jon Kabat Zinn, Llamando a tu propia puerta, verso 90

jueves, 12 de abril de 2012

Olas


En la tranquilidad hay salud,
como plenitud, dentro de uno.
Perdónate, acéptate, reconócete y ámate.
Recuerda que tienes que
vivir contigo mismo por la eternidad.

Facundo Cabral
Todos los pensamientos son eventos que aparecen y desaparecen, sin esfuerzo ni intención alguna, en la inmensidad del campo de la consciencia, como olas que sobresalen durante unos instantes en la superficie del océano para acabar desvaneciéndose y perdiendo su identidad, su individualidad relativa  momentánea y regresando a su naturaleza indiferenciada en tanto que agua.

Y es que, cuando dejamos de alimentarlo, el pensamiento se disipa y no prolifera en otro pensamiento, en otra ola ni en otra burbuja de nuestra consciencia.



Fuente: Jon Kabat Zinn "Llamando a nuestra propia puerta", página 53

viernes, 30 de marzo de 2012

"La casa de huéspedes" de Rumi

Quien quiera conocer el infinito,
que cierre los ojos- Rumi
El ser humano es similar a una casa de huéspedes.

Cada día llega alguien nuevo a su puerta: una alegría, una decepción, algo difícil o doloroso se presentarán como visitantes inesperados.

Dales la bienvenida y acógelos a todos, incluso si es una muchedumbre de preocupaciones la que vacía tu casa de sus muebles.


Trata a cada huésped honorablemente, ya que podría estar vaciándote para una nueva delicia.

Ve a la puerta de entrada y recibe con una sonrisa al pensamiento oscuro, a la vergüenza, a la malicia, e invítales a pasar.

Sé agradecido con cualquiera que venga, porque cada uno ha sido enviado como guardián del más allá.

jueves, 22 de marzo de 2012

No separación

Estimados amigos de Mindfulness Pilar:


En esta entrada tenemos la oportunidad de leer un apartado escrito por Jon Kabat Zinn

Es importante comprender que en cierta parte, éste texto alude a la innegable naturaleza interdependiente del universo.



INTERDEPENDENCIA

Interdependencia es cuando todas las partes de un sistema funcionan en cooperación, es decir, que trabajan juntas para conseguir un objetivo común que les beneficiará a todas, se habla de sistema de interdependencia simétrica. La interdependencia con consciencia, es una vía directa para cambiar el devenir de este mundo des-atento y auto-destructivo.

Mediante la comunicación, la inclusión compasiva de todos los seres en nuestros círculos de amor e interés, la cooperación entre naciones e incluso entre vecinos de una misma ciudad, el mundo podría encontrar de aquí a poco una solución pacífica y natural al malestar global que padecemos.

El primero en hablar de "interdependencia" fue el Buda. Este concepto de "interdependencia" es uno de los pilares de la filosofía Budista, y se toma como objeto de estudio de la llamada (por el Dalai Lama junto al concepto de impermanencia) "Meditación Analítica".

En cuanto al texto que leeremos a continuación -para los interesados- está contenido en el libro (del mismo autor) llamado:
"La práctica de la Atención Plena" (página 331, editorial Kairos):

No separación, por Jon Kabat Zinn


Einstein atisbo profundamente la naturaleza del espacio y del tiempo, también la de la materia y la energía, la de la luz y la gravitación, a su vez, vio con la misma profundidad, los efectos cegadores del deseo y del apego y la importancia de disolver lo que él calificó como “La ilusión de la separación”.

Respondiendo a la carta de un rabino, que le había escrito pidiendo consejo sobre el modo más adecuado de explicar a su hija mayor la muerte de su hermana, una chica “inmaculada y hermosa de 17 años”, Einstein respondió:

“El ser humano forma parte de una totalidad, llamada por nosotros “universo”, una parte limitada en el tiempo y el espacio. Pero, en una especie de ilusión óptica de la conciencia, se experimenta a sí mismo, a sus pensamientos y a sus sentimientos, como algo separado del resto. Esta ilusión constituye una especie de prisión que nos circunscribe a nuestros deseos personales y al afecto por unas pocas personas cercanas. Nuestra tarea debe apuntar a liberarnos de esta prisión ampliando el círculo de nuestra compasión hasta llegar a abrazar a toda criatura viva y a toda la belleza de la naturaleza. Esto es algo de lo que nadie logra escapar completamente, pero esforzarse en conseguirlo es, en sí mismo, una parte de la liberación y el auténtico fundamento de la seguridad íntima”


Me parece muy significativo que un gran físico como Einstein hable de liberación y de seguridad interna. Todo ello no hace sino subrayar lo claro que tenía que estamos contaminados por la ilusión de la separación, la separación de nosotros mismos, la separación de los demás y la separación entre el “yo” y el “tu”, una división que genera mucho sufrimiento y la necesidad de protegernos de él cultivando la compasión.

Einstein miraba con ojos de totalidad y veía totalidades. Y también contemplaba la posibilidad de escapar de esa ilusión. Y su respuesta era “la compasión”.

¿Podemos ver nosotros también con ojos de totalidad y ser conscientes de las prisiones en las que acabamos encerrándonos, tanto a nosotros mismos como a los demás, cuando damos por sentada una sepración que, en realidad, no existe? ¿Podemos también, como dice Einstein, expandir el círculo de nuestra compasión hasta “llegar a abrazar toda criatura viva y a la totalidad de la beleza de la naturaleza”? ¿Y podemos incluirnos a nosotros mismos en el círculo de la compasión?
¿Por qué no?

 Está, después de todo, no es una filosofía, sino una práctica. Y esa práctica se denomina despertar de la ilusión, de la fragmentación, de la abdicación y de las creaciones derivadas de una percepción incorrecta. Y por más que se considere una liberación de lo que parece estar “separado”, jamás hemos dejado de estar, de hecho y en el más profundo de los sentidos, “incon-sutilmente” unidos a la totalidad. Ya estamos en casa, aquí, en este instante, en esta respiración, en éste lugar.


“Se debe pedir a cada cual, lo que está a su alcance realizar.”


A continuación, los invito a todos a reflexionar atentamente con la poesía de Rainer María Rilke:

Ah, dejar de estar separado,
sin distancia alguna
de las leyes de las estrellas!
¿Qué es lo interior,
sino un firmamento intensificado
surcando por miles de pájaros y profundo
como el viento que nos da la bienvenida?

Rainer María Rilke

jueves, 15 de marzo de 2012

No tengo ni un momento libre


"Lo pasado ha huido, lo que esperas
 está ausente, pero el presente es tuyo"
- Proverbio árabe
¿Habitamos verdaderamente nuestra única casa: nosotros mismos?



La misma agitación caótica de la mente que nos lleva a interrumpirnos de continuo a nosotros mismos y a los demás -y que, con mucha frecuencia, se deriva de impresiones sensoriales provisionales- nos lleva también a atiborrar nuestra vida para no tener que habérnoslas con el silencio y no sentirnos así desocupados ni aburridos.
Nos pasamos la vida, especialmente en nuestras horas de ocio, yendo de una cosa a otra.




 Leemos el periódico, hojeamos una revista, llamamos por teléfono, hacemos “zapping”, visitamos la heladera una y otra vez, encendemos la radio apenas subimos al coche, caminamos sin rumbo de aquí para allá, leemos en la cama, decimos cosas absurdas y sin importancia que no hacen más que reflejar las ocurrencias que nos desbordan de continuo. Todas ésas son formas muy normales de pasar el tiempo y algunas son incluso absolutamente necesarias para el funcionamiento de nuestra vida y para ocuparnos de las cosas de las que debemos ocuparnos, pero con mucha frecuencia, sin embargo, todas ellas acaban convirtiéndose en una forma de distracción que nos impide estar completamente despiertos y atentos.

Basta con prestar atención a todos esos impulsos en el mismo momento en que aparecen para descubrir nuestra adicción a la distracción y a llenar de actividades y contenidos un instante tras otro para no aterrizar plenamente en el momento presente.


Ocupamos todo nuestro tiempo y luego nos preguntamos dónde lo hemos perdido. El curso de nuestra mente, es símil a los meandros por los que discurre un río, y sólo de vez en cuando, nos preguntamos dónde estamos, por qué nos sentimos tan mal, tan inquietos, tan alejados de nosotros mismos y de los demás, y tan desconectados de nuestras aspiraciones más profundas. En tales ocasiones nos cuestionamos lo que estamos haciendo con nuestra vida, por qué las cosas no son mejores y más satisfactorias, y quizás tengamos incluso alguna que otra pesadilla. En cualquiera de los casos, sin embargo, no tardamos en regresar a nuestras distracciones habituales porque, a corto plazo, nos hacen sentir mejor y pasar un tiempo que, de otro modo, nos parecería interminable, vacío y aterrador.

Hay situaciones en las que en un intento de pasarla bien, acabamos atiborrando de actividades nuestras vacaciones, volvemos a casa decepcionados y preguntándonos dónde estuvimos y cómo estuvimos en realidad. Poco importa que, en tal caso, el álbum de fotografías insista en que estuvimos allí.
Es muy fácil por más que nos hallemos en medio de la naturaleza, llenarnos de actividades, fantasías, tareas, preocupaciones y hasta deseo de visitar otro lugar el año próximo. Todas esas fluctuaciones mentales y corporales pueden alejarnos del lugar en el que nos encontremos, llevarnos a anticipar lo que podría ocurrir o dejarnos atrapados en los recuerdos y los deseos. No es infrecuente que la mente que únicamente se interesa por los lugares exóticos permanezca ciega a las cosas interesantes que la rodean. Esa mente siempre está en busca de un momento mejor, de una visión más hermosa o de una experiencia más adecuada, y aun, en el caso de que llegue a ver el osezno, no tarda en quejarse de no estar lo suficientemente cerca o de haber visto tan sólo un atisbo de la ballena, pero se lamenta de no haber hecho la excursión a otro sitio, ya que no la pudo ver respirar completamente.
"La belleza no hace feliz al que la posee,
sino a quien puede amarla y adorarla."
Hermann Hesse
En definitiva, hay veces en las que nuestra mente está tan llena que ni siquiera escucha el sonido de una ballena o el ladrido de un zorro. Y, por el mismo motivo, puede estar tan llena de ruido que es incapaz de escuchar, aun en medio de la naturaleza, el sonido del silencio. Resulta muy fácil soslayar entonces el momento presente que se encuentra más allá del pensamiento, más allá de nuestra necesidad compulsiva de hacer y de estar en otro sitio, emprendiendo una actividad nueva y emocionante, independientemente del modo en que, en tal caso, racionalicemos nuestros deseos.
Quizás podríamos preguntarnos entonces: “¿Quién es el que necesita algo nuevo y emocionante? ¿Qué significa exactamente “emocionante”?.

¿Puede acaso estar presente donde quiera que esté? ¿Puede permanecer atento y consciente de lo que sucede? ¿Puede hacerlo ahora mismo?
Entonces no tardará en darse cuenta de que todo está ya bien, mucho mejor de lo que puede imaginarse. Quizás, en tal caso, comprenda que -sean cuales sean las circunstancias y el lugar en el que se encuentre- usted ya está simple y cómodamente instalado en el ahora (en su única casa): en sí mismo.

Extracto del libro de Jon Kabat Zinn “La práctica de la Atención Plena”, editorial Kairos, página 411

miércoles, 18 de enero de 2012

El viaje es ahora

Quizás hay quien diga que la historia de la humanidad parece hoy en día guiada a través de un mapa distorsionado en un viaje a ninguna parte. Quizás haya sido la desconexión con la naturaleza una de las causas de extravío, o un modo equivocado de entender la naturaleza humana… Pero un viaje al fin y al cabo está lleno de sentido, el que le otorgamos los humanos con nuestro pensar, sentir e imaginar. Precisamente por eso existe el viaje como tal, por la intencionalidad que le damos. El viaje lo es, únicamente, por su viajero. Y el viajero se vincula a él por su intención.


Sabemos que hay infinidad de viajes posibles. Así, hay quienes piensan que el viaje actualmente es un cambio de paradigma en el curso de la evolución de la conciencia, lleno de saltos cuánticos; y que en esta etapa se está intensificando dicho cambio con el intento de conocerse uno a sí mismo. También está el viaje relacionado con la psique, pues es evidente que siempre estamos de viaje mentalmente. La mente se halla en un continuo movimiento de sensaciones, pensamientos y emociones. Y en ese intrincado recorrido el viajero oscila entre los territorios del bienestar al malestar.

Hay otros modos de viajar, como los viajes de placer, cuando nos deleitamos participando con nuevos paisajes y gentes. O, viajes nostálgicos, al regresar a lugares de nuestro pasado; y viajes dolorosos como el del exilio. El viaje se puede convertir, asimismo, en peregrinaje, cuando haciendo su ruta el peregrino quiere reparar, pedir o agradecer algo. Existe, además, el viaje de la agresión, destructor de vida, nos referimos al viaje de la conquista o la colonización que cambia el ritmo de la historia y crea realidades alienantes. Pero, está, sin ninguna duda, el viaje universal común a todos los humanos: un paseo más o menos breve de ida y vuelta, y que lo llevamos a cabo desde la plenitud del vacío naciendo a un viaje nómada para regresar con la muerte a la quietud del mismo.

El siglo XX ha traído una prolongación del viaje a largas distancias, una reducción del tiempo del tránsito y una extensión de su práctica a la casi totalidad de la población. Tres cambios que han modificado radicalmente los usos y sentidos tradicionales del viaje; porque anteriormente la gente se desplazaba menos, y era desde luego, muy inusual que realizara, con frecuencia, largas distancias. Sin la existencia del coche y con pocos medios de transporte, la gente caminaba en un entorno más o menos conocido. De ese modo sus vidas transcurrían con el arraigo de los árboles: nacer, vivir y morir en el mismo lugar. Esto era algo bastante generalizado. La situación actual es muy distinta. Nuestro tiempo se define por el imperio de la tecnología y la globalización. Los medios, sobre todo los medios de la imagen, nos sumergen en continuos viajes. Unos son viajes por realidades virtuales, imaginarios, y otros, no menos inventados, son viajes por una pretendida realidad objetiva. Pero además, la idea del viaje se ha extendido, y lo que hasta hace unas décadas era una opción para unos pocos, se ha convertido, en buena medida, en turismo de masas, fomentado por los medios de comunicación que invitan continuamente a viajar a lugares de todo tipo, y por las agencias de viaje que ofrecen innumerables viajes con ofertas, suscitando su práctica.

Dicen que viajando se abre la mente, y que se aprende mucho, y que uno se vuelve más cosmopolita, más ciudadano del mundo… Esto es cierto, aunque no necesariamente en el sentido que se afirma. La mente se centra ante lo novedoso que te ofrece el exterior y te vives más “libre”. También está probado que al conocer otras culturas y modos de vida, tu universo se amplía. Sin embargo, el regreso a lo cotidiano parece colocarle a uno en el universo de la rutina. Así que suele considerarse deseable tener la posibilidad de hacer un viaje, al menos de vez en cuando. O, quizás, haya quien piense que se vive mejor conociendo otros mundos antes que seguir en el monótono quehacer diario.

A Lie-tse, también, le gustaba viajar y ver paisajes, pero su modo de hacerlo era diferente a como lo efectuaban los demás viajeros. Así, cuando su maestro Hu-tse le preguntó qué era lo que disfrutaba tanto cuando viajaba, Lie-tse le respondió: Mientras que otras personas viajan para ver la belleza de los paisajes y de los alrededores, yo disfruto observando el modo en que cambian las cosas. A otros contempladores de vistas les puede parecer que soy como ellos, pero la diferencia entre nosotros es que ellos ven las cosas mientras yo veo cambios. Hu-tse le respondió: Piensas que eres diferente a los demás viajeros, pero realmente no lo eres, aunque ellos se divierten con vistas y sonidos, y tú estés fascinado por las cosas que siempre cambian, todos estáis ocupados con lo que está fuera en lugar de lo que experimentáis por dentro. Después de esta conversación Lie-tse dejó de viajar, porque pensó que no había entendido en absoluto el verdadero sentido del viaje. Al ver esto, Hu-tse le dijo: El viaje es una experiencia maravillosa, especialmente cuando te olvidas que estás viajando. Entonces disfrutas de todo lo que ves y de todo lo que haces.

Hoy en día se vive el viaje, sobre todo, desde la perspectiva del exterior. Es lo que les ocurre a aquellos, que lo hacen para contemplar la belleza de los paisajes. Ven el viaje a través de la belleza de la forma. Se desplazan para eso, para verla como si fuera algo, una cosa. Se trata de ver las figuras, la apariencia. También los hay quienes, captando el movimiento en su misma belleza, disfrutan de la belleza del proceso, de la transformación. Viajan como Lie-tse. Como lo hacen los pueblos que, quizás, tengan algo de Lie-tse. Son los pueblos nómadas, muy diferentes a los pueblos sedentarios, sin propiedad alguna que retener. Siempre desplazándose, creando un movimiento, en donde el viajero y el viaje se convierten en uno, un solo pueblo, un mismo y único movimiento. Ahora bien, los menos, son los que cuando viajan lo experimentan desde dentro, entonces el viajero es en el viaje, en la misma experiencia que vive en el momento.

Estas tres maneras de vivir el viaje desde la forma, desde el movimiento o desde el interior, lo puede llevar a cabo el viajero en la vida cotidiana creando con su intención sentidos diferentes. Así, puede que lo haga desde la forma, es decir, desde los patrones mentales, clasificando y cristalizando lo exterior. O, puede que sea un viaje de cambio o transformación, como en un viaje, sin mapa, sin guía, que se metamorfosea en multidimensional, convirtiendo el día a día en un vivir desde el dinamismo las relaciones y sus acciones. Finalmente, hay quien, a lo mejor, decida probar el viaje desde el interior, desde la observación, convirtiéndose en uno con él; entonces, desde la atenta quietud, el viajero ve emerger lo nuevo convirtiéndose el territorio en encuentro conciente y el paisaje en naturaleza viva. El individuo en la totalidad.


Texto original de: "Aitxus Iñarra" (es profesora de la UPV / EHU)

lunes, 16 de enero de 2012

Sentir la respiración y Recordar...

Sentir la respiración

En Mindfulness, no tratamos de pensar en la respiración, en Mindfulness, tratamos de SENTIR la respiración.
Intentamos cabalgarla sobre sus olas; como lo hace una hoja o una balsa de caucho sobre la superficie de un océano o de un lago.
Así es como uno se entrega por completo a las sensaciones de la respiración, instante, tras instante, tras instante.


Recordar

Cuando descubramos que nuestra mente se ha alejado del foco de atención elegido -como sucedera una y otra vez, independientemente de que se trata de la respiración, de tal o cual sensación corporal, de la sensación de la totalidad del cuerpo, de ver, escuchar o sentir, de la corriente del pensamiento, etc- convendrá tomar nota, sin emitir juicio ni condenas, de lo que, en ese momento pase por la mente, RECORDAR el foco original de nuestra atención -la respiración, por ejemplo- y darnos cuenta del tiempo que permanecimos desconectados de ella. Y luego, simplemente -pero con mucha compasión- seguir manteniendo la atención como veníamos haciéndolo, en el objeto que hayamos elegido para atender (por ejemplo: la respiración).

jueves, 12 de enero de 2012

Minfulness es Minfulness, y Atención es Atención

Introducción:
"El ayer es historia,
el mañana es un misterio
y el hoy es un regalo...
por eso se llama presente"
Esta entrada procura discurrir en la materia de Mindfulness, bajo el influjo de "Una vieja fábula".
A continuación -y con el mayor respeto posible- compartimos un sagrado cuento de la India que se llama "Atención es Atención", para luego, proseguir con nuestro asunto en cuestión:




Atención es Atención


Un discípulo acudió al maestro  y preguntó:

- ¿Qué es lo más esencial?
- La atención  - Repuso el maestro.
- ¿Y qué más? – Insistió el discípulo
-Atención, atención.
-¿Eso es todo?
Y el maestro, respondió pacientemente:
 -Atención, atención, atención…
Impaciente el discípulo preguntó:
-¿Y qué es la atención?
El maestro, entre sonrisa y seriedad repuso:
-La atención es la atención.

Comentario

Muchos somos presa de esa impaciencia que sufrió el discípulo por no comprender –las muchas de las veces- lo simple que es la solución a las grandes preguntas de la vida. Oh! Cuántas son las mañanas de nuestras vidas, que entre tostadas, un café y el vapor (del mismo) que nos inspira, gozamos  de un súbito ataque de claridad, y –las más de las veces también- lo descartamos por simple ¿no? ¿Cuántas veces descartamos lo pequeño por pequeño y lo simple, sólo por ser simple?

Mindfulness es el cultivo consciente de la atención


La mente  tiende a distraerse y burlar la vigilancia de la consciencia, pero la persona puede recogerla y canalizarla con un poco de atención y voluntad. Así se hace más perceptiva, penetrativa e intuitiva y es capaz de regir pensamientos, palabras y actos, renovándose a cada instante y convirtiendo la atención misma en una senda de conocimiento, autoconocimiento y liberación mental; logrando mantener una consciencia más viva y despierta, lo que también es signo de salud mental y emocional.
 
Volviendo a éste momento, mientras revitalizamos la atención en el presente, reflexionemos con la propuesta de un viejo texto oriental: “Quien no se esfuerza cuando llega el momento de hacerlo;  quien aunque joven y fuerte, es perezoso; aquel cuyos pensamientos son descuidados y ociosos; no ganará la sabiduría que conduce al sendero de la liberación”.

Mindfulness propone una disciplinada vigilancia a la atención, y su entrenamiento, si bien al principio puede ser difícil, termina siendo muy bien asimilado por el proceso mente-cuerpo.

En este momento, podríamos refrescar nuestro cerebro, recordando que nuestra mente atenta y vigilante,  nos conecta mejor al presente y es esa conexión lo que aumenta nuestros niveles de felicidad y bienestar, ecuanimidad y paz interior.
 
Momento a momento

"La concentración de la mente se obtiene a través de
la atención a la respiración, si se practica y cultiva con
regularidad, es sosegada y sublime, es un estado puro y feliz
de la mente que hace que se desvanezcan las
ideas perniciosas y no saludables en el
momento en el que surjen"
- Siddharta Gautama
La persona que dirige su atención a donde la misma quiere que sea dirigida –de acuerdo a los límites y circunstancias- , es como aquel que orienta la linterna a dónde debe hacerlo para que la oscuridad deje de ser tan profunda, y la incertidumbre una cosa del pasado.

Aquí y ahora, en éste paralelismo, queda evidenciado el poder que promueve una atención cultivada y desarrollada de Minfulness, a saber: Transformar a  la oscuridad en luz.





Con entrenamiento diligente, y una sana práctica de contemplación, la mente deja de ser como la llama de una vela o como las hojas en los árboles (fluctuante, y condicionada por el viento que la esté soplando).

La atención es el acilo de la mente; es su energía más poderosa y reveladora. La atención integra la mente, la reconduce y la mantiene viva.
El cultivo de la atención plena/Mindfulness, brinda como fruto la capacidad de reconocer antes nuestros fallos y corregirlos. Nos sirve para corregir nuestra propia vida anímica, y regular en forma armónica nuestra relación con el medio externo e interno.

Sobre el núcleo de la práctica de Mindfulness

Existen muchas técnicas para ejercitar la concentración y la calma mental. Una de las más sencillas, eficaces y más practicadas a lo largo de la historia humana –y a su vez al alcance de todo el mundo- es la atención en la respiración.

Mindfulness, es un tipo especial de atención, momento a momento y sin juzgar.  Estimula la naturalidad del ser y requiere de una mente que no se distraiga en divagaciones (salvo que la mente esté atenta y dispuesta a divagar cual juego), y se comprobó mediante el estudio de resonancia magnética funcional, que Mindfulness en (en su conjunto de técnicas) es la herramienta no-química más potente para estimular y mejorar el rendimiento cerebral.


jueves, 15 de diciembre de 2011

Krishnamurti del libro "La conciencia fragmentada" (extracto)

"Cuando observamos cosas objetivas como árboles, nubes, las cosas que están fuera de nosotros, existe no sólo un espacio entre lo observado y el observador -el espacio físico- también existe el espacio de tiempo. Cuando miramos un árbol no hay tan sólo la distancia física, sino también la distancia psicológica. Existe la distancia entre usted y el árbol, la distancia creada por la imagen, como conocimiento, ése es un roble o un olmo. Esa imagen entre usted y el árbol, es lo que lo separa.


Pero cuando la condición de la mente del observador es estar libre de la imagen -que implica imaginación- entonces la relación entre el observador y lo observado es por completo diferente ¿Han mirado alguna vez un árbol sin una sola palabra de agrado o desagrado, sin una sola imagen? ¿Han notado qué es lo que ocurre entonces? Entonces, por primera vez, ustedes ven el árbol tal como es, y ven su belleza, su color, su profundidad, su vitalidad. Resulta bastante fácil observar un árbol, e incluso a otra persona; pero observarse a uno mismo de ese modo -o sea, observar sin el observador- es mucho más difícil. Así es que uno debe descubrir quién es el observador."

jueves, 1 de diciembre de 2011

Un vez le preguntaron a Buda

Una vez le preguntaron a Buda qué es lo que a él más le sorprendía de la humanidad, y respondió: "Los hombres, que pierden la salud para juntar dinero,y luego pierden el dinero para recuperar la salud y por pensar ansiosamente en el futuro, olvidan el presente de tal forma,que acaban por no vivir ni el presente ni el       futuro,viven como si nunca fuesen a morir, y mueren como si nunca hubiesen vivido"

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Cuento: Un ermitaño en la corte

Introducción
Las apariencias no son más que eso: Apariencias.Pero en muchas ocasiones nos condicionan nuestra manera de pensar. Más aún, llegamos a sentirnos atados a nuestro propio ser exterior, a todos los pre-conceptos que tenemos de nosotros mismos. Para el budismo -especialmente el tibetano- , sin embargo,  sólo anulando ese ego podemos encontrar la propia unidad.

Cuento
Cuentan que en una corte real tuvo lugar un banquete muy fastuoso. En estas ocasiones, se sabe, que el protocolo lo es todo. Incluso a la hora de asignar asientos. Todo el mundo, conocedor de estos códigos, respetaba las jerarquías y se sentaba donde le correspondía.
cuando todavía no había llegado el monarca al banquete, apareció un ermitaño muy pobremente vestido. Por supuesto todos pensaron que era un pordiosero que se había colado y que intentaba conseguir comida o dinero. Pero para la sorpresa de todos, el ermitaño se sentó en el lugar de mayor importancia. Rápidamente, un hombre encargado del lugar le pregutó, no sin cierta sorna y mofa:
- Acaso eres un visir?
-Mi rango es superior al de visir - Repuso el ermitaño
- Será pues que eres un primer ministro...
- Mi rango es superior al de primer ministro
-Acaso eres un rey?
-Mi rango es superior al de un rey...
-Acaso eres un Dios?-  Preguntó mordazmente el primer ministro
- Mi rango es superior al de un Dios
Fuera de sí, el primer ministro vociferó:
-NADA ES SUPERIOR a DIOS
Y el ermitaño con mucha calma respondió:
- Ya sabes mi identidad. Esa nada soy yo.

Reflexión
Los ermitaños, como los grandes maestros y lamas, han alcanzado un estado superior de conciencia donde se resuelven, de una manera vivencial más que intelectual, muchos interrogantes existenciales.
En ese caso, la persona consigue un tipo de alegría interior que nada tiene que ver con la simple diversión y que no está supeditada  a las circunstancias favorables del mundo exterior.
Esto ocurre como consecuencia de sentirse pleno, liberado de los conflictos de la mente ordinaria, por un lado, y de la fascinación por las apariencias, por el otro.
Liberarse de la tiraría de las apariencias y reencontrarse con el yo real no es tarea sencilla, pero es la posibilidad de sentirse armónico en uno mismo. Aquel que hay liberado su mente está, entonces, más allá de todas las categorías y dualidades, del ego y de los conceptos,

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La meditación

La meditación no es una técnica, sino una forma de ser.
La meditación no consiste en esforzarnos en llegar a un determinado lugar, sino en permitirnos estar precisamente en el lugar en el que estemos tal y como estemos y en dejar que en ese mismo instante, el mundo sea también exactamente tal cual es.

Jon Kabat Zinn

jueves, 3 de noviembre de 2011

Enseñanza Mindfulness: Motivaciones

Son muchas las personas que se sienten impelidas a la práctica de Mindfulness / Atención plena debido a la tensión nerviosa, el dolor o la insatisfacción con aspectos de su vida que quieren corregir mediante la práctica amable de la observación directa, la investigación y la autocompasión. Y es que, en muchos casos, el estrés y el dolor son puertas de acceso muy valiosas y auténticos estimulantes para empreder la práctica.

- Jon Kabat Zinn

Enseñanza Mindfulness: El corazón pleno


"Los idiomas orientales utilizan el mismo término para referirse a la mente y al corazón. 
Es por ello por lo que, cuando oimos la palabra "Atención-plena" o Mindfulness, también deberíamos escuchar internamente "corazón-pleno" o heartfulness, si queremos entender el concepto y, muy en especial, entender el modo de ser que lo alienta."

- Jon Kabat Zinn